Phoenix.
Y reímos juntos sólo para no llorar.

Siempre recordaré cómo sonaba mi nombre en tu boca.


Me gusta saber que alguien me espera cuando estoy fuera.


A veces siento que no merezco estar viva.


Y, ya que no estás hoy conmigo, le hablo a tu fantasma.


Me gusta saber que no te marcharás al amanecer. Saber que cuando llegue estarás esperándome, sin importar la hora.


Y un día me cansé de intentarlo.

Me cansé de luchar por ti y que tú no luchases ni un poco por mí.


Lo único que pedí aquel día fue que te disculpases. Jamás lo hiciste y por eso la herida no deja de sangrar.


Espero no pasarme mi vida entera esperando el momento indicado.


No sé si te extraño a ti o aquellos días que, sin duda, fueron mejores que estos.


Breakaway Theme
Design by Athenability
Powered by Tumblr