Y reímos juntos sólo para no llorar.
Siempre recordaré cómo sonaba mi nombre en tu boca.
Me gusta saber que alguien me espera cuando estoy fuera.
A veces siento que no merezco estar viva.
Y, ya que no estás hoy conmigo, le hablo a tu fantasma.
Me gusta saber que no te marcharás al amanecer. Saber que cuando llegue estarás esperándome, sin importar la hora.
Y un día me cansé de intentarlo.
